A.M.Anoche soñé que estábamos juntos. Paseábamos en un gris y viejo lugar, desconocido para los dos, un rincón del mundo al parecer olvidado por todos, donde la gente vestía de oscuro y tenía cara larga. Era una población pequeña que no ofrecía mucho que hacer más que caminar y caminar, no recuerdo como llegamos ni como nos fuimos pero sí que recorrimos gran parte, como si buscáramos algo que al final no encontramos. Era la tarde y la luz más que dejarnos ver parecía esconder el encanto de las cosas. El panorama no variaba mucho, había caminos angostos de piedra donde sólo se pasa a pie, a los lados pálidas casitas de teja y muchos arbolitos y plantas por aquí y por allá. De la mano andábamos y en el camino cruzábamos un puente donde nos deteníamos y tú sentada en el bordo me abrazabas y nos estrechábamos con fuerza como si fuera lo que más nos gustara hacer, después de algunos minutos de tal festejo y de escuchar correr el agua de un riachuelo seguíamos nuestro rumbo. Después de un rato grande de conocer el lugar llegábamos a una escalera más ancha que los caminos que habíamos seguido que bajaba hasta un plano de concreto donde me imagino que jugaban los niños que jamás vimos y que también estaba rodeada de casitas salvo en el otro extremo donde había otra escalera más angosta para subir hacia otro camino, mientras bajábamos dos sensaciones me invadían, era la decepción de no encontrar nada en aquel triste lugar, junto con la alegría de estar contigo lo que hacía que fuera un buen paseo, parecía que la luz escondía el encanto de las cosas, pero no el tuyo. Al llegar hasta abajo inmediatamente noté que tú y yo ya habíamos estado en ese lugar pero en otro sueño. Supongo que después seguíamos caminando hasta que el sueño terminó. Ahora ya es tarde y me voy para dormir y soñar. |